sábado, 8 de octubre de 2011

Armario restaurado

Hoy me he dado cuenta de que a veces conservamos objetos sin saber bien porqué, los cuales minan la armonía en nuestros hogares de horrendos que son.... y ante eso, ¿qué podemos hacer? Pues tenemos varias opciones:
1. Aguantarnos y quedarnos con dicho objeto, lo cual no es recomendable para nuestra salud mental.
2. Si tenemos medios suficientes sustituirlo.
3. Con unos recursos mínimos pasar a la acción! Si, eso es, liarnos la manta a la cabeza, comprar unos botes de pintura y ala, a crear!
Este fué el caso de un armario sesentero de madera oscura que quitaba toda la alegría al dormitorio. Os cuento el paso a paso.
De puro feo que era no tengo ni foto del antes, pero bueno, os hareís a la idea con las del making off...

El primer paso siempre es lijar la madera, porque si no se quita el barniz la pintura no se adhiere bien. Una vez elegido el diseño que queremos poner, compramos la pintura necesaria y es recomendable dar una primera capa de blanco para que se muestre el color puro, sino quedará oscurecido.

Hay que respetar los tiempos de secado que indique el fabricante y volver a lijar (grano fino) entre pintura y pintura (para que no queden chorretones).

 
El lijado también es muy recomendable si se opta por poner vinilos o pintar con rotulador permanente como podemos ver aquí (en la puerta de la izquierda escribí manualmente un poema con rotulador indeleble), amén de si queremos pegar espejos (en la puerta de la izquierda podemos ver dos espejitos arriba).

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