jueves, 19 de septiembre de 2013

Caja de madera con motivos azules

Aquí os muestro otra de las manualidades que he hecho esta semana. 
Podéis encontrar cajas de madera en muchos sitios y customizarlas para que combinen con la decoración de vuestras casas.

En este caso, como va a ser para mi estudio, tras lijarla y limpiarla bien, he decidido decorarla con los colores predominantes del mismo. Llevo idea de meterle algún toque más finolis con esmaltes, purpurina o algún que otro brillantito como el de la pizarra, pero de momento, hoy empiezo el curso y eso tendrá que esperar.




Pizarra con glamour

Cuando nos compramos nuestra casa reutilizamos todo lo que pudimos. Es por ello que mi estudio tiene un estilo ecléptico entre lo moderno y lo antiguo, y hay pequeños detalles con los que se combinan ambos.

Como en él hay una lámpara antigua y muy señorial, y a raíz de tener una mesa azul, de restaurar las sillas y el marco de mi pizarra pintandolos de azul, y de poner un llamativo stor (también azul pero con un toque elegante), decidí que faltaba un nexo... 

Sólo he tenido que ribetear el marco de mi pizarra con unos brillantitos y el resultado del conjunto queda de los más "in".



PD: podeís encotrar estas tachuelas en cualquier papelería o chino, pero eso sí, si quereís que se fijen bien a la superficie no basta con el adhesivo que continen y hay que reforzar el pegado con cola.

Pisapapeles original

Es raro no tener dificultades en nuestro camino, y dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Pero siempre hay que sacarle el lado positivo y aprender a valorar lo aprendido.

Y es por eso que hoy os muestro esta manualidad que podéis realizar con objetos que seguro que tenéis en vuestras casas y que os harán pasar una divertida tarde y disfrutar del resultado.

Para ello vais a necesitar:
- Una piedra grande (la mía además tiene el simbolismo de haber sido recogida en una preciosa escapada a Cantabria que hicimos el año pasado).
- Alambre (si es fino lo manejaréis mejor).
- Dos alicates.
- Pintauñas de colores.

Lo  primero que hay que hacer es lavar bien la piedra. Después enrollaremos el alambre en ella e iremos añadiendo más "ramas", fijándolas al "tronco" para que éste adquiera grosor y no se doble. 
Para hacer las ramas doblamos el alambre a la mitad, sujetando el lado donde quedan los extremos con unos alicates y el otro lado con los otros alicates, pasando éstos entre medias para que luego quede una especie de "hoja".

Una vez realizado el "árbol", pintamos con esmaltes las "hojas", pasando una primera vez el pincel por el borde del alambre y cargando con más pintauñas una segunda vez (es asombroso ver cómo se solidifica).

Y como podréis ver, el resultado queda muy llamativo:

Vista lateral


Visto desde arriba

Bowler recortable

Como ya sabéis los que nos conocéis un poco, nuestra casa esta llena de cuadros, de objetos restaurados y de manualidades que voy haciendo; y para compensar, como a mi marido le encantan los coches, se complementa con la presencia de maquetas y otros enseres que están por todos lados. 

Normalmente suele ser en vacaciones cuando unimos nuestro ingenio y creamos alguna que otra maravilla como la que os voy a mostrar.

Antes del verano Juan encontró un imprimible (creo que en forocoches) para hacer un Bowler recortable y ahí empezó la historia de éste detalle que adorna la que por ahora es la habitación de invitaos.

El primer paso fue imprimirlo en un A3 y pegarlo a una cartulina para darle rigidez. Y luego, fácil fácil, recortar, doblar las zonas de puntos y pegar.

Y, voilá, aquí lo tenemos: